Yvan

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domingo, 7 de agosto de 2011

¿Por qué trabajamos?

OFFICE POWER TRANSFORM
A lo largo de la vida nos proponemos metas, las alcanzamos, para luego crear nuevas y así sucesivamente.
Una decisión que nos marca, es la de elegir una carrera, recibirnos para, probablemente, realizar la actividad para cual fuimos instruidos por el resto de nuestras vidas.

Asimismo, emprendemos el viaje de escritorio en escritorio, de tarea en tarea, aquellos que denominamos "trabajo".
Esto me lleva a preguntarme, ¿por qué es que trabajamos? ¿Acaso disfrutamos de la compañía de desconocidos que, por vicisitudes de la vida, llegamos a encontrar en un misma oficina? ¿Será que gozamos de la constante quietud de las 8 horas sentado frente a un monitor?

¿Tal vez, sea el almuerzo en conserva lo que nos hace felices? ¿Los inapropiados comentarios de algún compañero de trabajo con necesidades fisiológicas urgentes?

Quizás, ¿es la monotonía de ver el mismo espacio día tras día? O no, esperen, probablemente sea las obligaciones diarias lo que realmente llena nuestra sed espiritual.

Pero no, la respuesta es que la gente se empeña en trabajar para ganar dinero y comprarse cosas. Así de simple.
Aquellos quiénes afirman trabajar para adquirir un sentimiento de autorrealización nos están mintiendo descaradamente. ¿O acaso la autorrealización te compró esa nueva laptop?

sábado, 23 de julio de 2011

De las barbies y la tecnología

Cuando era chica, el status social de mis compañeritas se medía por la cantidad de accesorios que tenían para sus barbies. También en la cantidad de kens, porque por lo general, los kens eran considerados como accesorios. Las humanoides de plástico, nunca tenían problemas en compartirlos, incluso, le otorgaba chispa a los melodramas inventados entre ellas.

En unas vacaciones de verano en Atlántida, conocí a Gabriela. Gabriela tenía cientos de barbies, kens respectivos para cada una para que no tuvieran que pelearse, un carruaje, una multiplicidad de ponies, e incluso una gran barbie tamaño natural cuyo vestido de balerina rosado le entraba a ella también.

Nunca supe que fue de su vida, pero para mí, en esa época, Gabriela era millonaria. La Paris Hilton del balneario.

En la actualidad, uno se siente aliviado de que dejó atrás esos irrefrenables hábitos de tener todo de lo mismo. De tener millones de accesorios para un juguete. Grave error.

Hoy en día compramos celulares, les compramos ropita para evitar rayones, le compramos cargadores para el auto, adaptadores para otros países. Ponemos nuestras mejores fotografías de fondo de pantalla. Los adornamos con carcazas distintas en caso de aburrirnos y hasta sufrimos internamente si se daña.

Adquirimos ipods, luego los mejores auriculares, el dock, carcazas de colores carísimas pero que representan nuestra personalidad, le compramos aplicaciones.

Los adultos y los niños tenemos los mismos juguetes, simplemente que estos últimos tienen el beneficio de que se los paguen sus padres.

jueves, 14 de julio de 2011

Los boliches y sus figuras de autoridad

Detrás de la aparente felicidad, la cara del fascismo musical
En los estadios iniciales de la vida, hay muchas formas autoridad que se manifiestan a través de distintos actores. Tal vez sean nuestros maestros, luego profesores y jefes, tratándose del ámbito laboral.

Pero, crean o no, una de las figuras de más poder en nuestras vidas, no es ninguno de nuestros padres. No, la persona que se encuentra en el pináculo de la más alta jerarquía es el Dj de los boliches.

Él reina y lo ha hecho durante años, poniéndo las pistas a su gusto sin importar si a sus súbditos la están disfrutando.
Es aquél, que cuando tenés ganas de bailar, cuando al fin decidís gastar parte de tu sueldo en la entrada al local bailable, repite la misma secuencia de cumbia durante toda la noche.
Vuelve a poner esos supuestos hits que nunca nos gustaron, pero por alguna razón extraña relacionada a la vida de boliche, bailamos con una falsa sonrisa en nuestros rostros.

¿Cuántos años más tenemos que vivir bajo el yugo de la isla del sol? ¿Cuánto más nuestro cerebro podrá tolerar "yo solo quiero sonar en la radio para ganar mi primer millón?

Lo peor de todo, es que este ser admite no estar de acuerdo con el modelo democrático, ya que uno al acercarse amablemente con la intención de pedir un recambio en la selección, el señor Dj se siente insultado e  ignora tus súplicas con burla.

Por eso incito a mis queridos lectores a formar parte de las nuevas revoluciones que están comenzando en internet. No dejen de disfrutar de ir a bailar, pero si el jerarca llega a tocar alguno de esos hits que nos molestan, no teman en acercarse e intentar dialogar con él.

Si nuestros pedidos no funcionan. Deberíamos movilizarnos por la causa, cada vez que el Dj ponga "La isla del sol", quedémonos quietos. No bailemos, en señal de protesta.

domingo, 3 de julio de 2011

Los cumpleaños ajenos

Muestra de gente que cumple años anualmente
Recuerdo una época en donde cumplir años era todo un acontecimiento. Acompañado por una larga preparación. Uno pasaba semanas pensando en qué regalarle al allegado. Se recorría los tres shoppings de pé a pá en busca de aquel objeto ideal, con el cual nuestro amigo se quedaría, y tiraría a la basura la boleta de cambio.

Tardes enteras pensando en qué palabras emotivas plasmar en la tarjeta de cumpleaños, sin repetir las del año anterior. Horas en la computadora, buscando aquel momento kodak, para mandarlo a imprimir y adjuntarlo al regalo.

Contar los minutos antes de las doce de la noche para ir a saludarlo con un cálido abrazo y un beso en la mejilla, en honor a su nueva edad.

En la actualidad, este rito se ve absolutamente bastardeado por la aparición de Facebook. Los cumpleaños han pasado a convertirse en hechos banales. En una sucesión de palabras en el margen izquierdo del monitor "Today it's pepito's birthay, say hello" o algo por el estilo.

Ahora, tus amigos del colegio, con quienes antes jurabas amistad eterna, se transformaron en un simple "felizcumplequepaseslindobeso", sin ningún significado.

Los cumpleaños carecen de todo sentido. Son palabras en un monitor, son fotos virtuales en un álbum tirado en algún lugar de internet.

Además, los cumpleaños no son el evento especial que eran antes, porque Facebook es la evidencia de lo que todos sabemos pero nadie quería admitir: Todos los días del año son el cumpleaños de alguien. El día que tenés hora para el dermatólogo, cumpleaños; el día del parcial de economía, cumpleaños; tu cumpleaños, otro cumpleaños.

martes, 21 de junio de 2011

La deformación del arte

Me imagino que el autor, cuando tiene la visión de su obra, piensa plasmarla de determinada manera. Las demás interpretaciones estarán libradas al destinatario, mientras su pieza permanecerá intacta.
Lamentablemente, esto no sucede con todas las manifestaciones artísticas. Hay algunos que creen tener la potestad de cambiarla a su parecer. Ellos son los responsables de bastardear hasta las más elaboradas ideas: los que deciden doblar las películas a otro idioma.

Gracias a una investigación de mercado realizada por algunos canales de cable, se tomó la resolución de doblar al idioma español la mayor cantidad de películas posibles, privándonos de disfrutarlas en su idioma original, tal cómo fueron ideadas.

¿Quién fue el dictador que decretó que la gente prefiere las películas en español neutro? ¿Acaso no se dieron cuenta que suenan como retrasados mentales?

Ahora los actores en vez de buscar un sandwich al fridge irán a buscar un emparedado a la nevera. Se llamarán entre ellos con nombres de la índole de Cindy y John pronunciados de una manera tan exagerada, que darían ganas de matarlos antes de enterarse quién fue el asesino.

En lugar de escuchar un fuerte y merecido FUCK YOU, tendremos un fingido"!Maldito hijo de perra!

Esto es algo que no logro comprender en mi cabeza. ¡Por algo existen los subtítulos! O en todo caso, una opción más democrática, que cada uno pueda elegirlo en la privacidad de su propio decodificador. ¿Estamos dispuestos a aniquilar una obra, a hacer de los subtítulos algo del pasado? ¿Estamos preparados para ese futuro?

Por lo menos, no yo.

El colmo del colmo sería que con otra investigación de mercado hubieran decidido pasar los infomerciales a su idioma original.

miércoles, 15 de junio de 2011

Carencias de la Infancia

Mi tamagochi era amarillo.
Nuestros padres alegan haber dado la vida por nosotros. El haber proporcionado absolutamente todo, e incluso más, para desarrollarnos y encontrar nuestro camino en la vida.
Dicen que nos aman, que nos dan y darían todo por nosotros, pero esto, en mi caso no sucedió.

No estoy escribiendo estas líneas para descargarme sobre mi difícil infancia, simplemente quiero recalcar algunas de las carencias que tuve, para que a ningún otro niño le suceda: Los juguetes de moda.


En mi clase, siempre era la última en recibir el juguete en tendencia. Mientras todos jugaban con el suyo en el recreo, yo los observaba con desconsuelo.

Mientras todos hacían malabarismos con el diábolo, yo intentaba que no me golpeara en la cabeza.

Con mirada envidiosa veía los parpadeos que provenían de las zapatillas de los demás niños, sin capaz de obtener un par para mi cumpleaños.

Paciente esperé mi turno para pedir prestado el mete pata, perteneciente a una afortunada, en el recreo de 10 minutos.

Fue recién en el año 2000 que compré mi primer CD de música, con mis ahorros. Obviamente no tenía dónde escucharlo más que en la habitación de mi hermano. La barbie voladora también fue fruto de mis ahorros.

Hombre feliz jugando con su diabolo
Nunca tuve un habitáculo para mi Barbie. Pobrecita se conformaba con interpretar sus historias en la intemperie de mi cuarto. Tampoco tenía auto, en su lugar utilizaba mis zapatillas, sin luces.

Sólo usé patines en las fiestas de cumpleaños temáticas. Si bien yo no me caracterizaba por mi agilidad, tal vez, si hubiese tenido mis patines a tiempo podría haberla desarrollado.

Mi madre me compró la mascota virtual cuando ya había pasado de moda, y estaba de liquidación en el Supermercado. Hoy en día alega que no me la compró por principios "Un bicho que se muere todos los días, pierden la noción de la vida y la muerte". En mi opinión, creo que en su momento lo habría disfrutado plenamente, las cuestiones existenciales vendrían más adelante, de seguro.

En conclusión, si algún padre me está leyendo, comprele el juguetito de moda a su hijito. Nunca se sabe de qué se puede estar perdiendo.

¿O prefieren que termine como yo?

domingo, 5 de junio de 2011

Sobre los treintañeros

Ejemplo mundano e ilustrativo: actriz de hollywood en sus 30
Uno de mis mayores temores siempre fue llegar a los 30 años, por todo lo que ello implica. Responsabilidades, vivir solo, hacerse la comida, arrugas, paso del tiempo, hijos, dejar de ser el centro del mundo, entre otras cosas. Siempre pensé que al llegar a los 30 el mundo se acababa, cual montaña rusa el pico de felicidad había pasado y  la empinada bajada era inevitable.

Pasó el tiempo y yo también crecí, adquirí la consciencia suficiente de mi edad para darme cuenta que los 30 no estaban tan lejos. Dejé de verlos como gente que podría perfectamente tener nietos para llegar a la siguiente conclusión: La gente en los 30 está bastante bien.

No son tan adultos, sino veinteañeros con más poder adquisitivo e independencia. Viven solos, hacen fiestas sin avisarle a sus padres. Se visten mejor porque se compran la ropa ellos. Son cool pero no se lo demuestran a nadie.

Pierden el tiempo con las mismas boludeces que yo, tienen facebook, twitter, forsquare sin pedirle a nadie que les explique como funciona.

En muchos casos, ya han adquirido cierta sabiduría para saber qué hacer y qué no en determinadas circunstancias de la vida, toman atajos.

Les causa gracia los mismos chistes que a mí, incluso tienen un sentido del humor más gracioso, más cultivado.

Tienen hijos, pero los visten como quieren y juegan con ellos a las barbies o a los autitos.

Todavía pueden correr largas distancias, hacer ejercicio sin cansarse. No tienen la necesidad imperiosa de hacerse cirugías.

Eso sí, a los 40 no llego ni a palos.

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