
En la actualidad es muy común encontrar comidas con un sabor distinto al que deberían tener. Por ejemplo, unas galletas saladas, papas chips pueden tener sabor a ensalada mediterránea con aceite de oliva, pollo a las hierbas, hierbas, pizza, pizza con anchoas y un toque de albahaca, atún, jamón crudo, jamón ibérico, jamón normal, carne casher, entre otros.
Pero, entonces, ¿por qué nunca a nadie se le ocurrió hacer un pollo o una pizza con sabor a papas chips o a galletita?
Imaginen! Un pollo con sabor a papas chips! Todo saladito y crocante, no lo están saboreando en este preciso instante?
O, por qué no, una pizza con sabor a galleta salada crocante.
Y si me pongo ambiciosa, podemos elevar aún más la cadena de sabor. Qué tal, una pizza con sabor a galleta salada de ensalada mediterránea?
Tantos niveles de sabor, es como un inception culinario.
*Ustedes no lo pueden percibir, pero las papas de la foto tienen sabor a pizza mediterránea de galletita salada con sabor a pollo a las hierbas marinadas en frutos rojos de los montes urales.